Un DEA instalado debe permanecer operativo

Instalar un desfibrilador no cierra el proyecto de cardioprotección. El titular debe conservarlo conforme a las indicaciones del fabricante y a los requisitos que correspondan en su comunidad autónoma. Eso implica comprobar el estado del equipo, de la batería, los electrodos, la señalización y el acceso real al dispositivo.

La periodicidad y el alcance concreto dependen del modelo, el entorno y la normativa aplicable. Por eso no es prudente utilizar una lista genérica como sustituto de las instrucciones del fabricante o de un plan documentado.

Qué incluye un mantenimiento responsable

  • Verificación del indicador de disponibilidad y los autodiagnósticos.
  • Control de caducidad y estado de electrodos, batería y kit de respuesta.
  • Revisión de vitrina, accesibilidad, señalización y condiciones ambientales.
  • Registro de incidencias, revisiones, sustituciones y actuaciones posteriores a un uso.
  • Reposición de consumibles y comprobación funcional cuando procede.

Preventivo, correctivo y posterior a un uso

El mantenimiento preventivo reduce la posibilidad de encontrar una alerta o un consumible caducado durante una emergencia. El correctivo responde a una avería o incidencia. Tras el uso del DEA conviene revisar el equipo, recuperar sus registros según corresponda y sustituir los elementos utilizados antes de devolverlo al servicio.

Documentación y obligaciones locales

Muchas normas autonómicas exigen o recomiendan trazabilidad, registro del equipo y comunicación tras una utilización. Consulta la legislación DEA por comunidad autónoma antes de definir el procedimiento de tu centro.

Cómo puede ayudar DIVEXIS

El servicio técnico de DIVEXIS estudia el parque instalado, marca, modelo, consumibles, ubicación y documentación disponible para preparar un mantenimiento proporcionado. Si estás valorando un modelo de cuota, revisa también las opciones de alquiler y renting de desfibriladores.