Actuar sin ponerse en riesgo
Ante una herida, lo primero es valorar la seguridad del entorno y usar guantes si están disponibles. Una hemorragia puede impresionar, pero la prioridad es controlar el sangrado mientras se solicita ayuda cuando la gravedad lo requiera. Mantener la calma permite explicar mejor la situación y seguir las instrucciones del 112.
La presión directa es la medida principal
Coloca una gasa, paño limpio o apósito sobre la herida y ejerce presión continua. Si el material se empapa, añade más por encima sin retirar el primero, porque al hacerlo se puede desprender el coágulo que está ayudando a contener el sangrado. Mantén la presión hasta que llegue ayuda o se pueda realizar una valoración sanitaria.
Cuándo hay que llamar al 112
Busca ayuda urgente si el sangrado es abundante o no se controla, si hay signos de mareo o deterioro, si la herida es profunda, si afecta a cara, cuello, tórax o abdomen, o si existe un objeto incrustado. No se debe retirar un objeto clavado: se estabiliza alrededor y se espera a profesionales.
Qué conviene evitar
No se aplican sustancias, algodón directamente sobre la herida ni torniquetes improvisados. Tampoco se debe retrasar la llamada a emergencias para buscar material perfecto. El botiquín debe revisarse periódicamente y ser conocido por quienes trabajan o atienden en el centro.
Un botiquín unido a un protocolo
La formación práctica enseña a diferenciar una herida leve de una situación que requiere ayuda urgente. DIVEXIS puede complementar la formación en primeros auxilios con revisión de recursos, protocolo de actuación y coordinación con el plan de cardioprotección.